La reforma de 1986: el Nacional B y la pirámide de hoy
En una sola temporada la segunda división pasó a ser nacional, la Primera B bajó un escalón sin cambiar de nombre y el interior tuvo por primera vez un camino de ascensos. Qué se movió y cómo se ve en el archivo.
Última actualización: 1 de octubre de 2026
Lo que había antes
Hasta 1986 el fútbol argentino tenía dos mitades que casi no se tocaban. Los clubes directamente afiliados a la AFA subían y bajaban por una escalera de cuatro categorías: Primera, Primera B, Primera C y Primera D. Los del interior jugaban en su liga, y los mejores se ganaban cada año una plaza en el Campeonato Nacional a través del Torneo Regional, sin quedarse en ninguna categoría de un año al otro. Es el esquema de el Metropolitano y el Nacional.
La reforma se hizo en dos pasos. Primero el calendario: en 1985 se jugó sólo el Nacional, y la temporada siguiente —la que el archivo llama 1986, jugada de mediados de 1985 a mediados de 1986— fue un torneo único de 19 clubes, todos contra todos, que ganó River Plate. Después, la estructura.
El Nacional B
En 1986/87 nació la Primera B Nacional: una segunda división única para todo el país. El archivo tiene a sus 22 fundadores: trece venían del interior, del último Torneo Regional; siete, de la Primera B metropolitana, y dos —Chacarita Juniors y Huracán— acababan de descender de primera.
Por primera vez un club de Corrientes, de Salta o de Río Negro tenía una categoría en la que quedarse, con una tabla, un descenso que evitar y dos ascensos a primera por los que competir contra clubes de Buenos Aires. El primer campeón fue Deportivo Armenio, que subió junto con Banfield. Al año siguiente el campeón fue Deportivo Mandiyú, de Corrientes.
Todo lo demás bajó un escalón
Al aparecer una categoría nueva en el segundo nivel, las que estaban debajo se corrieron. La Primera B, que era la segunda división, pasó a ser la tercera; la Primera C, la cuarta, y la Primera D, la quinta. Ninguna cambió de nombre.
Del lado del interior se creó el Torneo del Interior como tercer escalón, el que daba los ascensos al Nacional B, y las ligas regionales quedaron en el cuarto. Ese torneo es el antecesor directo del Torneo Federal A.
La primera temporada de la pirámide nueva dejó, de paso, un campeón que no se repitió: Rosario Central, que venía de ganar la Primera B, salió campeón de primera división en su primera temporada después de ascender.
Cómo se ve en el archivo
Es el mejor ejemplo de una regla que atraviesa todo el sitio: el nombre de un torneo no dice su nivel. La página de la Primera B la muestra como segunda división hasta 1986 y como tercera desde 1986/87, y es el mismo torneo.
En las trayectorias se nota en doce clubes. Son los de la Primera B de 1986 que no clasificaron al Nacional B: siguieron jugando la Primera B, pero su línea baja del segundo escalón al tercero. No perdieron la categoría en la cancha; quedaron un lugar más lejos de primera porque la pirámide creció por arriba de ellos.
Y es donde termina la convención del Regional. Hasta 1986 el archivo cuenta el Torneo Regional como la segunda división de los clubes del interior, porque era su último paso antes de primera. Desde 1986/87 no hace falta ninguna convención: las dos ramas comparten las dos categorías de arriba y cada torneo vale lo que dice su lugar. Por eso el ranking trata como una época distinta, para unos y para otros, todo lo que viene después de esa temporada.
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